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Mostrando entradas de 2022

Pasión etérea

En impúdica alquimia, En un placer novel convexo; Como una borrascosa brisa, Transmuto con morbo En la cornisa d e su sexo, La pasión etérea, en plomo.

Hambre feroz

Tengo un hambre  feroz  de ti,  Un hambre  que trastorna. Y me angustia  el aceptar   Que es insaciable. Cada segundo,  Devoro devoto  tu recuerdo.  Saboreo tu voz,  Y sediento me bebo tu sangre.

Tu sarcófago

Prendado,  custodiando amoroso  Tú transitorio sarcófago en pena. Como un centinela incorpóreo , Me endurezco vaporoso suavemente. Mientras tú,  altiva, buscas a ciegas La puerta honesta,  Al amor i nmortal que no se arredra.

Ardiendo

  Si yo pudiera tan solo, ardiendo medio muerto Turbar vehemente tú frente con mi boca. Mientras en el resplandor funerario De tú silencio muerto, se encuentra navegando ciego, Tú barco indecente incierto.

Dazed

I watch from the inside  An spurious world, And I found myself distrait,  Half shrunken into a speck/ My nails ragged/  My breathless eyes in haste/  Dazed,  Like two distant stars  Drowned by the haze/.

To them ...

` I miss openly your Mysterious lavish heart. And secretly, I miss humbly Your blissful glaring mind. And in the proudly dreadful Haze, I'm longing desolated, For the unbearable folly, Of your sickening hu

Dolor secreto

Ese dolor secreto que atiza incesante tu costado,  Es la herida franca de tu propia lanza. Cuando soberbia, bailando indecente en la balanza,  Punzaste grave sonriendo sin pudor ...  la esperanza.

Mi boca desierta

Lucia divina, iluminada, como una joya Pristina, u n tanto asesina. Bajo el impuesto disfraz de ese promiscuo  Y p ernicioso a tuendo. Mi boca inocente desierta,  Por la ausencia de sus labios frescos. Desconsolada temblaba incierta,  Cauteloso deseando morderla. Como al hechizado vientre eterno, De una mujer que frívola espera en el desierto .

Pálido silencio

Me he convertido en un fantasma Maltrecho. En un mundo donde la vulgaridad Rechaza el hialino diamante del universo. Por brillantes cristales siniestros . Y observo de reojo en pálido silencio, El macabro desfile  de incontables almas,  Con un hoyo negro en el pecho.

De paso

Quisiera engarzar de paso  tu mirada  Al amoroso dolor que no muere e n mi rostro, para mostrarte,  Detrás del  refugio de mi ojos, a  un hombre de amor no humano,  Inesperadamente, sigilosamente descarnado.

En el redoble

El corazón, en la implacable descomposición,  En implosión se rompe, y  en el secreto redoble;  Descifrando esmerada la hostilidad del amor sin nombre,  La inevitable verdad estalla.

Desviste

 … Porque la poesía, con rimas desviste y enlaza las almas.

Contrastes

La traición es como una serpiente, s onriendo  Espera la oportunidad para morder agazapada. La fidelidad es como un cisne, a pasionada, blanca Vuela  firme s obre el fango corruptor i nmaculada.

Cumbres heladas

Eras tú, q uien mis emociones feroces, Consciente a brumabas. Como el paisaje frío d e tus cumbres  Australes heladas.

Mano dura

Y hundió  Mi corazón en el rio, Con sigilo y mano dura, Bañándolo  De frío, nausea y duda; Y maligna  desventura.

Noche parda

Y detrás de ese sol esplendoroso q ue ilumina  Pálido tu causa. Se oculta expuesta al hechicero hades, tu joven Noche parda; a rropando f ría tus penas  y tus faltas. Y deambulan indiscretas en penumbra, taciturnas,  Tus mentiras puras; Urdidas mudas, y ungidas en el trono de tus tinieblas  Diurnas.     

Mighty

Our motherly earth spins undoubtedly, to my unyielding wound  Worldly indifferent. And heavy, irresolute, I pause for you s itting wisely, unbroken. Restraint, like a feral wolf in mighty despair;  At the anguished edge of your indolent piercing laughter.

Rostro antiguo

Porque aun amo ese rostro antiguo erguido, Cristiano,  Bondadosamente arcano.  Ahora me encuentro fatalmente postrado,  frente al abismo profano,  Mientras se muestra factual, desafiante, inhumano.

No me arredro

No me arredro, las espadas traicioneras me desangran, Pero mi alma   combativa, día a día se rearma.
... y sonríen al mundo soñando,  Mirando con ojos tristes ...

Gota a gota

En el decálogo arcano  de las reglas invisibles a los ojos, Pero no al postrado corazón cercano. Se encuentran condenadas de antemano, tus faltas necias, Por la carne ansiosa desalmada gota a gota alimentadas.

Rompe el Yugo

Después de  Algunos  Detenidos años, Hoy, finalmente,  Con un nudo  en   El alma, Y mi mente Incoherente, Perdida Deambulando; Volvi  al campo, Buscando su  Incondicional Consuelo. Anduve atras, Por un momento, Observando mi  pasado  Con  mi piel. Pude convulso Percibir, A  todos aquellos, Que algún día  En sus senderos  Amorosos a mi lado Transitaron. Me rodeaban Sus espíritus,  Y me provocaban  Un atribulado llanto. Que emanaba Como de las Entrañas De la tierra. Sus fantasmas Me sonreían Tristes, Sus bocas, Semejaban arcos   Invertidos, Al reconocer Mi manifiesta  Pena. Me hablaban En silencio Con sus ojos, De una verdad Incontestable. Insistían En reclamarme,  Rompe  el yugo Del dolor Y sus cadenas, Solo el amor Vale la pena.

Innegable

Porque en tu estrepitoso desconcierto,  Inocente no has podido descubrir, Que en tu corazón herido, vive innegable, Presente, sereno, el acierto.  

El amor como prefijo

El amor es inequívoco el único Camino. E l amor que ante el dolor, Desafiante sufre Intenso. El amor con destino, el amor Que en su esencia misteriosa luminosa, Resplandece sosegado benigno. El amor infinito que crece en un instante. El amor osado Que al alba asesinado no perece. El amor sin envidia, el a mor sin orgullo. El amor que no deshonra, El amor despierto, que hambriento no exige. El amor desprendido, e l amor sin ruido, El amor del regocijo, El a mor con la verdad como Prefijo.

En cada palabra

En cada palabra viva,  Por tu ser inverso encinta, Vas dejando escrita sola,  Un poco de tu vida indigna. Un poco de tu herida,  Un poco de tu trance absorto. Un poco de tu sangre,  Un poco de tu ensamble amable. Un poco de tu llanto,  Un poco de tu cielo umbrío. Un poco, de tu desesperado Infierno inmundo.
... ese espejo extenso que implacable me revela tu vida, mientras pequeño, sin culpa presagia mi muerte.

Eres reproche

El buen amor inmortal, Discreto me confió nocturno. O eres yo, o  en diurno secreto,  Eres mortal reproche.

Por sombras

Es una luz obscura La que guía a los ciegos; Flanqueada por sombras, Qué ocultan el fuego.

Ser sin sombra

Porque ahí, en necio desconcierto de tu ser desierto/  Dónde siembras cansada la palabra yerma sin historia/ Germinan amargas, la deshonra, confusa, insulsa/  Y la perversidad ubicua de tu medroso ser sin sombra/

Declaración

Aspiro sin pausa a ser un espíritu transparente, Donde mi alma clara supere a mi mente. Y cada vez que la tentación y la duda intenten Dar a mí ser moral temprano la muerte. Rugirá mi corazón como león valiente desafiando La siniestra oscuridad al frente,  Portando un vela cegadora  voraz, de puro celeste.

Intersticios

Estas aquí, decididamente presente, escondida.  Siempre temerosamente altiva, forzosamente indolente, En los intersticios ficticios de mis horas muertas. Que irreverentes se alargan dolientes, miserables;   Mientras en la estrepitosa vorágine de tus somnolientas huestes.  Decides absorta, incongruente, vivir sonriendo ausente.
Desconocemos de la vida, y aprendemos de la muerte...

Sucumbió

Nadie se acerco caluroso en las sombras remotas, A la infinita periferia De nuestro amor soleado, que sucumbió s osegado,  Ante el daño mortal del burdo engaño soterrado.

Herida Férrea

Y cortas, traicionas,  Y despojas.  Pero la vida divina  De tajo no termina;  Porque la sangre carmesí Que mana grata, Grácil, por tu herida Férrea; f ecunda eterea, Noble, nueva vida.

Perecerán Serenos

Y  en un momento vigorosamente incierto,  Con los párpados pesados, Como una avalancha que avanza inquieta,  Privada por tus yerros  Cerraras tus ojos. Y tus miedos, Y tus culpas, y tus recónditos anhelos; Perecerán serenos, como  El discreto vapor al alba en tu desierto,

Erguido

Voy por la vida erguido,   Cargado consciente de heridas frías. Misteriosamente no me matan,   Sin quererlo, con el dolor rufián me abrigan.

A veces

A veces el duelo es eterno, hasta que vive ... y muere

Corazón Caído

Muero sin vida,  Muero esperando en desvelo. Muero con prisa,  Muero en un mundo sin cielo. Con un corazón caído a rdiendo  Sin fuego. Donde las navajas agrestes, Sacan chispas crueles en mi vientre.

Certeza

La ame como  se debe amar  El cielo,  Con indomita certeza;  A pesar del velo arcano .

Tus miedos

Sera acaso tu silencio, provocado  Por tus miedos apegados fuertes a t u fracaso? Entonces, solo la palabra noble  Podrá desafiar valiente tu desesperado ocaso.

Inquieta

Bajo ese sol abrazador Que implacable calcina mis huesos. Habita astuta mi ave fénix, Buscando inquieta remontar de nuevo el vuelo.

Amor Arcano

Por qué muere aprisa el amor cercano?,  Porque solitarios,  Siniestros e legimos experimentar su lado humano. Y en nuestro convulso andar mundano, s omnolientos,  Seculares decidimos ignorar su plano arcano.

Y soñé

... Y  soñé que me llamaba para amarla, Como oleadas salvajes embistiendo mi pecho. ... Y abrumada aclaraba en luz celeste los hechos. Como negar el amor que vivifica a los muertos?

Jardin de los cerezos

He descubierto por fuera, e nsimismado  Ufano en mis manos,  Qué pensando triste me envejezco. Y por dentro  siento en lenta agonía, Qué taciturno, sin riesgos fallezco. Se ha marchitado desierto en el olvido, Mi secreto jardín de los cerezos...

La liturgia

En el fondo oscuro arcano, De tu mar azul profano. Donde frágil navega ajena, fria,  Tu inocencia franca andina. Paciente, nacido pristino,  Tu destino  Espera triste  tu naufragio.  Al calor d e la liturgia oculta,  De tu indescifrable y dura Verdad sin bruma; donde consciente, Tu vida insulsa, se esfuma.  .

Dime

Dime algo, dime algo bello,  Algo dulce,  como el canto de una aurora,  Que surque inocente, insensata los cielos,  Cruce valiente las selvas,  Salte abrumando los mares,  Y llegue a mi espacio,  a mitigarlo sereno.

Furia cósmica

Era mi sol apacible,  y con furia cósmica,  Construyo con sorna  mi temido eclipse. 

Desierto

En el desierto oculto, d e soslayo manifiesto. Te amo incomprensible, honesto;  Como al agua inmortal de un mar funesto ...

Hay agitación

Hay agitación furiosa En el centro interno de mi pecho. Es la tozuda esperanza,  De mi ancestral corazón hambriento. Se resiste rotundo a verse Despreciado infame como carne de desecho. Siente su dolor,  Sin demora escucha atenta su lamento.  Ve cómo se desangra, Detente !.  No te ocultes mas  detrás de los reflejos...

Vestido

Te recuerdo con sangre foránea en tus manos,  Y un macilento llanto profano en tu rostro.  Recuerdo feroz, el inesperado naufragio mortal  En tu agitado mar, de la esperanza. Recuerdo la obscuridad maligna del abismo,  Y la voracidad asesina de tu falso destino. Recuerdo apacible tu ira lejana,  Y el habitual triunfar febril de tu vida mundana. Recuerdo el recuerdo,  De tu voluntarioso desaparecer indigno apresurado. Recuerdo tenaz el mutilado presente,  Gestado atrás en un exquisito y secreto pasado. Tu te desnudabas fácil, yo, inflexible en ti por siempre,  Resistí vestido honrado, el deseo egoísta malvado …

Gris y Osada

La confianza ante el ultraje … Se desvaneció la fe  frente a la injuria, Se rompió la piel sincera  cruelmente lacerada; Y revelo debajo intacta, con dureza  enamorada, La secreta piedra,  gris y osada … 

Despierto

Despierto y claro ahora, en el desencuentro, Recuerdo ese amor inmenso;  Donde mientras dormía certero, en la niebla Displicente, de repente, te perdí ....  

Hambriento

Estoy enjuto, hambriento de tus tenues pies descalzos, Y de tu vientre tembloroso delicadamente expuesto. Estoy hambriento de tus senos, erguidos, temerosos; En su eterno asombro decididamente hermosos. Estoy hambriento de tu boca silenciosa, delirante y sigilosa. De tus piernas trémulas, como peces asustados sin consuelo.

Nunca conoces

Nunca conoces la esencia real del  otro, Hasta el día aciago cuá ndo su piel en clave, se cae. Entonces, como un ladrón secreto, sin parpadear, Sonriendo te mata.

Vida fortuita

El cuerpo  Muere pequeño con el tiempo /  Pero el amor Vive inmenso en el dolor /  Que la vida  Fortuita, traicionera ofrece /

Soy palabra

Soy palabra, en busca de una voz ...

Era yo

Era yo quien te nombraba,  En esas   solitarias  noches ultrajantes.   Cuando la fría oscuridad, Placidamente buscaba necia sofocarme,  Como un hermoso anillo, Apretando mortal mi cuello amable. 

Me encontrarás

Me encontrarás vagando inmerso; En esa conocida senda antigua interminable.   Donde la  mentira cada día, indecente,  En tu alcázar sin  cimientos indiscreta cobra vida. En el frenesi incontenible de tu piel, De tus corvas, y en el inclemente desenfreno De tus miedos.  Y en tu herida trémula, escondida adolorida, En el hueco rotundo, indolente de tus ojos tensos; Por el llanto inevitable contenido, casi ciegos.

Sereno

Fui  noble en tu vida, y sin saberlo fui t u espejo;  Enamorado, en silencio abonaba tu desierto. Y deshacía sereno, el nudo apretado, perverso, De tus antiguos miedos.

He perdido

Estoy ebrio, solo, he rasgado la venda de mis ojos y he roto mi espejo. Los días son inciertos, sigilosamente cruentos. Siento la brisa, me acaricia el mar en el Alcázar de mi  altar. Y a pesar del calor de la verdad. Me consume brutal en mi  lento andar,  el ardor universal  que minucioso enciende tu recuerdo.

He visto

He vuelto a mi pasado  a disipar desengañado  las sombras densas  Que ensombrecen necias mi presente. Y desencajado, he visto  los ojos nublos  tormentosos  de mi amada Cuando efímera partía,  cierta ya de la infamia,  que su incierto corazón bruñía. Porque mi corazón león se asombra al descubrir que la muerte ayer dormía, Pareciendo siempre mía plácida en mi lecho .
Debajo de mi piel febril apacible,  Te alojas turbada, dudosa...
Porque en la muerte  aparentemente  Triste, obscura, Inevitable, d esconcertados, F inalmente abriendo los ojos,  Con el corazón profundo iluminado  Nos encontramos.  

Elige

Elige, cortante en tu tierno centro  De tu constante d iscurso interno. El soplo del cielo fresco,  O el aliento sofocante del infierno.  

Duele intenso

Me duele intenso  El dolor de tu penuria inocente,   Pero mas me duele,  Como un cataclismo cosmico,   El absurdo indecente de tu fugaz lujuria