Duermen las estrellas tersas, Veleidosas como velas prófugas no me esperan; Suspiran ocultas tras un velo blanco, Por la sediciosa niebla vaporoso entrelazado. No se porque me niegan sus encantos, Las busco, las invoco, p ero me toman por un loco. Y sin embargo las anhelo, soñando un día Descubrir en pálido asombro, sus ocultos sobresaltos. En mi mente, las admiro silente, con dolor, buscando Sus ojos misteriosos, p ero son evasivos Como peces inocentes asustados, Cuando ruge como reina imperativa la tormenta sobre el lago. Se resisten, como trémulos muslos vivos de vírgenes vestales, Tentadas por las tímidas caricias d e mis desalentadas manos. Observo intenso mis adentros, ya mortalmente desangrado, Un poco desalmado, y me pregunto mudo; Porque insisto necio e n vivir perpetuo en pena, En la violenta selva muerta de mi descompuesto antaño?. Puedo conjurar el daño errado Mordiendo hambriento u nos labios rojos carnosos de verano?, O ...