Llegara el día

Ceso abrupta, la divina fantasia.
Murió profanada, en los arrabales 

De tu lujuriosa y turbia compañía.
Por sus manos enjutas, malolientes
A vejez desamparada.

Tu piel, tu ojos, tu boca, 
Todo tú ser entrego ardiente su luz.

Y tu cabello brujo, perdió de repente,
En ira, su ensortijada magia.

Todo inserto en un rapaz momento incierto,
Alimentado por tu caprichosa mente, 

Siguiendo la fiebre de tu insaciable
Y malherido bajo vientre.

El tiempo pasara, porque eso es lo que hace.
Y así, arribara el día.

Porque arriba inesperado con violencia.
Abrirás tus ojos macilentos, y veras
Con claridad punzante

Tus frívolos tropiezos. Y en ese preciso
Instante, sentirás veloz como un  relámpago.

La inconcebible magnitud del dolor, 
Que irresponsable en mi corazón edificaste.

Me imaginaras muriendo cotidianamente, 
Y se retorcerá desconocida tu alma laxa. 

Como si incontables espinas profanas,
La desgarraran ávidas de sangre.






Comentarios

Entradas populares de este blog

Do you remember

Recuerdas?