De regreso
A pesar del profundo y penoso desengaño, te amo sigiloso,
En nuestro inescapable siempre, como antaño.
Como en la helada tundra se ama desnudo el templado
Sol lejano.
Y siento ardiente en mi alma, tu dolor sagrado humano.
Reposa en Dios, el revelara la paz a tu corazón arcano aún
Profano, ahora insoportablemente herido. Y regresara ufano,
Iluminando tus ojos con el fulgor cegador ayer hermano.
En nuestro inescapable siempre, como antaño.
Como en la helada tundra se ama desnudo el templado
Sol lejano.
Y siento ardiente en mi alma, tu dolor sagrado humano.
Reposa en Dios, el revelara la paz a tu corazón arcano aún
Profano, ahora insoportablemente herido. Y regresara ufano,
Iluminando tus ojos con el fulgor cegador ayer hermano.
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