La miseria
La miseria como alimento de tus venas.
Las obscuras estocadas, que sonriente, en tu cotidiano andar
Desconsiderado asestas.
Regresaran a ti siniestras,
E impregnaran de desventura y plomo tú pasajera fiesta.
Hasta que un día, despertaras herida confrontando con arrojo
Tu flaqueza.
Rasgaras aullando tus ropas muertas, y te levantaras al fin perfecta.
Con tu inmaculada esencia luminosa coronando tu anónima
Grandeza.
Las obscuras estocadas, que sonriente, en tu cotidiano andar
Desconsiderado asestas.
Regresaran a ti siniestras,
E impregnaran de desventura y plomo tú pasajera fiesta.
Hasta que un día, despertaras herida confrontando con arrojo
Tu flaqueza.
Rasgaras aullando tus ropas muertas, y te levantaras al fin perfecta.
Con tu inmaculada esencia luminosa coronando tu anónima
Grandeza.
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