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Mi desierto

Mi corazón sufre en silencio, En un silencio inmenso; Que desnuda en gritos sordos, Mi desierto.

Desde el alba

Porque me duele el alma desde el origen del tiempo, Cuando  sabia entonces desde el alba  de mis huesos, Serias tu la madre tierna, que decidiría dura un día,           ... . avivar la muerte en ira de mis sueños.

Resucito

Día tras día  resucito en la misma historia,  Muero en el ocaso Conversando  taciturno  c on su inmensa   Sombra  forastera . Muero deslumbrado, cuando reanima Ausente  en  mis ojos a pagados el despertar  d el alba;  Reviviendo  urgente en  fuego  sus  furtivos d evaneos. Muero embriagado  en sangre,  buscando u na  oración  Potente que coherente l a exorcice. Muero al observar caído  mi espejo en trozos, Clandestinamente r oto. Muero sabiendo cierto, que ella es el complemento  Exacto  de mis huesos. Muero sucesivamente en cada amanecer, demandando Un poco  ya demente,   un final dictamen  a  la  vida. Muero al escuchar  en sus lejanos gritos  estridentes,  El crujir silente, d e su inexistente replica.

Impasse

En ese impasse,  donde la mentira venenosa  Soterrada  yace, Te encontré profana de viaje, f undías en el campo,  Homicida tu bronce,  Para forjar intoxicada,  Con lascivo ardor carnal, t u fatídico sable. Mi antiguo ser murió, s egado joven, Por el amor inmortal  esa sórdida tarde; Mientras el tuyo, fresco, se alegro viviendo muerto,   En un mundo insaciable.

Ciego

Ciego, muero inmenso,  Al mirar sus ojos vanos ...

Pira interna

Mientras  Yo ardía De prisa  En mi pira  Interna; Ella, arpía,  Me nego  En breve, La sonrisa, Y el amparo Fraterno , Tormentoso De su brisa.

Todo mata

Mata el amo sin pena, Mata rezando el  hermano,  Mata escondida la amante  A quien  esta mas  cercano. Mata tu boca turbada,  Por su yerro inhumano.   Mata  tu espalda encorvada,  Como un muro obscuro,  Donde  al evocarte,  Perversos Me fusilan  mil d isparos. Mata el roce de voces,  Con las que en trance , En vano, por la noches  Sin astros me engaño. Mata  tu sombra negra,  Que con lumbre me  atormenta,  Cuando en mi eterno invierno Despierto en mi celda  te en sueño. Mata  el mortecino  destello  De tu ser ajeno, desviado,  secreto. Mata constante tu  ausencia,  Que  me condena,  a sin tregua  Demandar a Dios Tu antigua  presencia. Mientras el viento, anima Sacro, la flama de  mis deseos .

Amortajare mis sueños

Amortajare  mis sueños, y  momificare  tu esencia, Con aceites sabios  perfumados, Y un intenso  lienzo rojo  enamorado; Reposaran dolientes,  e n un gnostico  sarcofago  d orado; Y aguardare paciente,   hasta  mi muerte,  El retorno  de un futuro  vanamente  postergado. Donde  se  con certeza,  nos aguarda  eternamente  un renacer  Indestructible,  deslumbrantemente  iluminado...

Impoluta

La siento siempre,  i mpoluta  Y presente,     Con el corazón de mi mente, En un pasado sin muerte.

Se escapa

Como un mantel,  Sujeta mi piel mi alma. Mientras mi enamorado Corazón, fiel, sé  escapa.

Perfume viable

Reverbera amargo entre mis sienes, En un ferviente alarde, Su gentil perfume viable,  Qué fiel, sin fin la cubre amable.

Invidente

Tus ojos candentes  ven celeste;  Pero tu agreste Corazón late invidente.

Resistente

Y yo que pensé terrestre, Que su alma celeste  era entera, Resistente, como una delicada, Solitaria  flor llanera; Floreciendo salvaje, indomita,  En la verdad de la sequía.  Desafiando erguida, con la vida, El puñal salaz de la mentira/

Ardiendo

Te espero ardiendo en los áridos intersticios del tiempo...

Como Ave Fenix

Quiero a golpes, con mi testaruda frente, a  gritos, anular las reglas Que incoherentes nos separan . Debemos ser valientes, resueltos, c omo madres que enamoradas Amamantan a sus críos. Para impedir que los falaces  dogmas,  aniquilen la nobleza,  Y silencien nuestras almas; n os llamen locos  callando nuestras bocas.  Ponte en pie, levanta la cabeza,  mira al frente erguido,  sin dudas ni tibieza.  Muestra el fuego  que brota de tu pecho ciego. Incinera todas las doctrinas, y  de las cenizas que yazcan en el suelo,  Surgirá como ave fénix, tu alma pristina  que en ti germina.

Luz Obscura

Es una luz obscura  La que guía a los ciegos; Flanqueada por sombras,  Que ocultan el fuego.

Si pudieras

Si pudieras entera,  a somarte  Detrás del cortinaje;  Y admirar en maravillosa paz El esplendor del milagro,  Que abrigaba sin fin, el jardín  De nuestro pristino maridaje

Doloroso Retroceso

Era como una exquisita   joya en bruto,  Engañosamente  nueva,  Pero ancianamente sabia  en sus secretos. Donde la gracia de su alma,  Opacaba misteriosa la belleza de sus huesos. Ella sabe yo lo se,  Que su transgresión implica en su vida,  Un absurdo  y doloroso retroceso.

Noche triste

Quisiera  en un furtivo  suspiro r egresar  a ese  preciso  Momento.  A esa noche  triste,  ahora distante, donde  mis sueños Me espantaban de antemano. Cuando tu  te preparabas cautelosa  previamente,   Ya consciente,  a partir  y abandonarme  en tu pasado. Si pudiera l ograrlo, t e tomaría firme  con mis  manos,  Te miraría  intenso  a los ojos  como un ciervo  alucinado. Y simplemente  te diría, en el lenguaje inconfundible Del cielo, quédate a mi l ado,  sin ti,  no soy mas  un  ser  alado.

Me aflijo

Me aflijo en espasmos cíclicos  Cuando la nostalgia ronda m is linderos. Agazapados como hienas  en espera,   Para embestir f eroces   Buscando los destellos de mi   cuello. Avidas de mi alma, y mi sangre enamorada,  Menguante, manchando s us colmillos.

Turbar

Si yo pudiera tan solo, ardiente, turbar Vehemente de nuevo tu frente con mi boca.

Fatuos

Buscamos fatuos  el camino, Sembrando trampas  mutilantes  al ciervo  distraído. Mientras cantamos  alabanzas  a nuestro ilusorio y vano  Mundo asesino. Sobre las penas  y la sangre  del otro, sonriendo ante  Lo falso c onstruido.

No hay duda

Ahora sabes con certeza,  Lo que antes sabias sin saberlo. Que mi amor es prodigioso,  Como un hoyo negro majestuoso. Y en su oscuridad intimidante,  Yace la luz, vigilante.

Queman

Se que mis  palabras  en  Ocasiones  queman c omo hogueras. Pero es así,  porque  nacen a hí,  Donde l as  mentiras n o prosperan. Donde la c obardía,  En asombro,  se mira ante  el espejo,  Y se  transforma  en  una f iera.

En nosotros

Esta ahí, esta frente a ti, somos el creador que se crea a si mismo...
Aspiraba solo, a ver crecer sus alas ...

Interminable entierro

Y le sonreirás  al cielo, Y disfrutaras  las nubes; Pero tu corazón  profundo, Latiendo con fiebre, Llorara silente, mi frío E interminable entierro. Para complementar propia, Tu voluntaria muerte.

Sabras?

Sabras sentir  Con tu alma p rofana; El sagrado empeño De mi corazón. Por despertar  Con tu perfil  Lozano  En el ansioso albor  De mi mirada. 

Misterio

Enclaustrada  En su mirada extraña/ Se vislumbra  El misterio de su saña/

Misero Espacio

A veces deseo frágil alcanzar m i muerte, Para incorpóreo  Poder buscarte ágil, c on suerte. Y rescatarte pronto d el mísero e spacio, Donde sonriente, yaces p lácidamente   i nerte.

Sin bandera

Nunca podrás comprender, la dimensión Creciente de mi insólita tristeza; Al entender muy tarde, tu inexplicable Impaciencia, por descender ardiente al gozo, Para ofrecer tu corazón dormido al vulgo, En prisión, sin honor y sin bandera.

Hipnótico pantano

Hay una humanidad pedestre,  Terrestre. Sumida agreste en un hipnótico  Pantano de trágica miseria.  Donde los corazones  brillan verdes,  Como navajas rancias indecentes.

Obscuridad helada

Apareció aguardada  Como el augurio brillante de una estrella.  Y fugaz dejo en su estela Una obscuridad  helada.  Que obstinada desafía procaz y osada, Al tierno sol cada la mañana.

Sintiendo Intenso

     Camino taciturno sobre el borde de mi historia.                           Sintiendo intenso,  Como los engaños de los necios, t orturan m i memoria.

Dime

Vi tu metafórica belleza , Y te veneré enamorado . Mi ser anegado, levanto  rotundo  El vuelo, Por tu fulgor secreto deslumbrado . Increpe profano  a Dios,  Cuando en un velo me mostraste El infortunio. Dime!, por que  cegaste sus o jos?, Por que abrumaste  los míos?. Cuando la vida   brillaba,  Como la luna e n  pleno idilio.

Esta ya en ti

Abre tu corazón, mira adentro El maravilloso mosaico que te espera. La sabiduría esta ya en ti,  Jamas la encontraras buscando afuera.

Miedos Delirantes

Siento tu presencia  Con fuerza reanimante, Igual que la soledad  Que dura me acompaña. Percibo tu energía  Cada día mas vacante; Venceras al fin,  Tus miedos delirantes?.

Desenfreno

Quién cuidara despierta Tus sueños, Cuando ella viva  Dormida en desenfreno?

Desvestida

Le daba libertad a mi vida, Y perdida, decidió encerrarla,  Sin paz, a terida en la sombra Del frio, d esvestida/

Me negaste

Te rescate de la muerte  Y te entregue mi vida. Tu me negaste tu vida,  Y me entregaste a la muerte.

Uno sabe

Uno sabe, uno siente,  Cuando la traición,  En el diván s e enciende.

Es así

Es así como sucede; Los pies ufanos, a delante nos mueven. La mente,  A la rapaz tentación, e ventualmente,  Desnuda por algo, se ofrece. Y  el corazón, Con el tiempo, d el bendito árbol de la vida, Candente se desprende.

Contener la luz

Si tan solo pudieras paciente, decente,  Contener la luz,  Para después un día,   en evidente   Secreto,  Puedas ver en asombro, e l deslumbrante Origen d e tus huesos.

He visto

He visto en asombro, con mi vientre cegado, Demasiado. Mitad incrédulo, mitad  desconsolado,  La terrible condición fallida del ser  humano.

Cataclismo

                    El universo entero se detuvo, llegaste en un suspiro,  Partiste muda en un maldito  Susurro...

Terso Destello

Y así, en una gloriosa  Noche de verano, v iendo el abismo,  Venciendo el espacio,  Ella rompió la obscuridad resuelta, Con un frágil destello;  Y su ingenua palabra generosa,  Intensa, me transformo avariciosa, Eterna, en su amante plebeyo ...

Como un sol poniente

Fue claro,  como la turbia luz  De un sol poniente. Lo supe  al recorrer a tientas El mensaje obscuro  d e sus letras muertas. Distantes, desafectas , asesinas, como Desalentadas flechas. Vi su herida, era grave,  demasiado   Intensa; Sufrida en los agrestes l aberintos  De su núbil gloria. Se extravió, heló mi sangre, y altiva   Cancelo  mi historia. Y en sumario juicio, c ondenó indecente, Al cadalso  la palabra, Declarando banal, e n iracundo asalto,  La validez de mi  existencia. Justo c uando el amor p odía  vislumbrarse  Pleno, conquistando s ereno, el infortunio.

Cortan

Mi mundo discreto, respondió  A su bestial silencio,  Con palabras   Sonoras  que despiertan, Pero cortan decididas,  Solidas, como un gélido viento.

Algún día

Algún día, con destino no lejano,  Al fin todo es relativo.  Nos ducharemos limpios  En el tibio fulgor  de la estrellas; Cabalgando centellas  Visitaremos el sol  y sus planetas,  Despertaremos  al buen Dios  Con el ardor de nuestras risas. Y entonces, frente a el redimidos,   Por su mano  nos haremos uno,  Porque bajo su luz partidaria, Solo existe la coherencia.

Besos adversos

Ella, de paso, quebró  inclemente  Mis enamorados huesos, Con sus indecentes  besos perversos.

Sombras Ocultas

No hubo duda, En un encendido desliz obtuso,  De repente;  Pude ver iluso,  En un destello, l as afiladas sombras  Ocultas  de su mente.

Buscando el Sol

Hoy, he rasgado grave, sin temores,  Él manto obscuro  de mil noches. Buscando el sol indiscreto y sus derroches; Aquel, que un día negro malicioso,  Silenciosamente c odiciosa, d e golpe,  Me ocultaste con tu sombra prodigiosa;  En el mortuorio c ataclismo De la lujuria i nagotable  de tus  noches.
La traición  vulnera entera l os fragmentos indecisos de tu piso.

Mientras

Mientras yo moría vivo, e lla vivía muerta ...
En silencio, l e ofrecí el orgasmo  Del amor eterno.

Desconcierto

No fue la ausencia  extensa de su sexo,  Lo que encorvo  Mi lomo inverso; Fue mi franco desvestir en desconcierto,  Su lado perverso,   Y reconocer deshecho,  Que ella, distante, ignora insensata,  La majestuosidad de su reflejo.

Forzando el llanto

Forzando el llanto  Clavo guardada la espada diestra,  Y diversa, bailando libre Se hundió siniestra en la fiesta .