Nada te intimida
En el ocaso de tu vida donde nada te intimida, Y buscas la paz y la honra, en el ruido y dureza de la vida. Nada te acobarda, Solo la duda aguda infame, escudada en la mentira ... Y al extinguirse tus días de prisa, en la intimidad vendida, agotada, Fallece acaudalada buscando estar viva ... tu risa.