Hay agitación furiosa En el centro interno de mi pecho. Es la tozuda esperanza, De mi ancestral corazón hambriento. Se resiste rotundo a verse Despreciado infame como carne de desecho. Siente su dolor, Sin demora escucha atenta su lamento. Ve cómo se desangra, Detente !. No te ocultes mas detrás de los reflejos...