Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2018

Indiscreta cobra vida

En esa farsa antigua  Interminable,  Donde La mentira maliciosa, Indecente, Cada día;   En tu alcázar Sin cimientos, i ndiscreta  Cobra vida. En el frenesi latente  De tu piel, De tus corvas, y en  El inclemente desenfreno De tus miedos.  Y tu herida, tremula,  escondida adolorida En el hueco inerte  De tus ojos. Por el llanto contenido,  Casi ciegos.

Reducida ventana

El amor te mira fiel  A través de tu reducida ventana, Obsérvalo y levántate,  Haz inmaculada el bien cada mañana. Cauteriza las heridas proferidas,  Con palabras curativas. Acaricia sentida, c orazones viejos  Orgullosos como presos. Disipa el dolor del caído,  Apaga su sed con borbotones De tu fuente bendita, h ace tiempo seca,  Por tu vida alterna circunscrita.

Conjuro mis rezos

He pasado ojeroso, por ese camino sinuoso/  Que rodea con celo Andino el venero claro de tu estero/ Y en la distancia amarga  Conjuro mis rezos/, y en mi piel, siento tu aire pleno en mi sendero/ I have pass inconspicuously,  haggard, Through that serpentine road before/ The one, that with Andean zeal conceals in mist, The pristine birthing of your fickle thirst/ And in the distance bitter,  seeking sense, i n silence, lost in grief, m y spell for you with force I speak/ While in my wrinkled skin, I feel, elusive first,  Then wide in strength, your gentile wind that in courage dares/ And from my nearby chest I hear,  The sudden  Breathing stopping, of my bleeding self/

Vamos

Muriendo entre risas, Lentamente; Vamos inconscientes  A la muerte.  Edificados por b ocas  Sonrientes; Demolidos, Por amores con dientes.

Todo eso

Pienso en ti,  en todo eso  Que sé de ti,  sin conocerte.

Mundo Seco

Todo en mi  vida  actual c onfigura  un mundo  seco;  No hay  verdor interno.  Necesito el frescor i nmortal de s u fragancia. El dolor, en  mí  se  ha  enseñoreado Como el agudo bisel de un clavo;  Pero soy duro  como  el agua, y  sabio  como un niño  Honroso que creció  sin  p echo. Hago del dolor  mi nave,  y ebrio en su recuerdo,  Navego absorto e n  el fulgor mortal de su silencio.

Delatante

Fue un golpe  inesperado,  Delatante,  Como el de un hacha  Mutilante.   El que finalmente  infame,  Despertó radiante;  Mi dormido corazón fragante.

Con cada tropiezo

Con cada tropiezo,  c on cada puñalada  Incongruente, recibida  gratuita, asestada indecente. Uno aprende inconsciente que  el dolor endurece;  Y con las lecciones perennes del tiempo,  Exaltamos fervientes el amor  impoluto del vientre.  Despiertan los ojos,  y  observas ardiente,  El engañoso albor seductor  de los  dientes que mienten. Los oídos se aguzan  y  advierten,  El susurro  mortuorio  secreto, escondido indiscreto,  Detrás del amor  a parente.

Rompe dulce

Yerma, lees al otro con el alma injusta, Y ante ello,  Tu improbable conciencia te asusta; Porque te susurra digna,  Despierta, r ompe dulce, absurda, Las cadenas friables de tu cara oculta.

Resolverás

En la mentira ungida,  La muerte sera tu vida; Y en la verdad sin brida,  Resolverás tu vida fingida.