Morimos inmortales
Hoy caminando observaba absorto mis pasos, Mis piernas se movían en rítmica frecuencia, Como una danza cósmica en hipnótica cadencia Induciéndome al trance. Mientras mi alma pugnaba sediciosa, por abandonar La frontera de mi piel, y sus bordes limitantes. Mi corazón se abrió en flor a la verdad inevitable, El cielo es algo intimo, reside en ti, en mi, Y el descubrirlo nos revela, que morimos inmortales