Mar adentro
No la volveré a ver, lo sé, lo siento. Su ocaso, y mi herida, me llevaron Moribundo mar adentro. Aun puedo distante vislumbrar La silueta d e sus costas Australes Impolutas d e otro t iempo. Maquilladas en plomizos p eñascos Mutilantes. Por el siniestro conjuro fariseo, Escondido perverso t ras el viento.