Su voz, de amor fornida/ Intensa como un sable/ En una fiesta acallaba mis entrañas/ Genuina/ bienhechora/ como el generoso sol De la mañana/ Cuando a gritos/ en impulsos obscenos/ El frio crudo me cortaba/
Y de repente, c omo una explosión Indecente, Ves en tu amada tu sangre decente Manchando sus dientes; Con el rojizo fulgor incandescente, De un amor ciego demente.
Mi corazón absorto en este plano, persiguiendo trepidantes espejismos, A cruzado el Estigia dolorosamente roto, Pero obstinadamente honesto, sorteando malherido el mortífero camino, Ferviente a su destino, como un Titan buscando el cielo, ... Amorosamente , l ate!.
Son solo frases, Pero debes s aberlo. Por tu abandono, Por mí nostalgia. Por tu perjurio, Por mi franqueza. Por tus residuos, Por mis despojos. Por tu fractura, Por mi penuria. Por tu inclemencia, Por mi paciencia. Frente a mi espejo Roto... Me recompongo...
Volveré a vivir conquistando endeble mi muerte, Auspiciada por tus manos ciegas, Convencidas por las voces vanas de tus huestes; Porque ni el mortal veneno ni los afilados dientes, ... Me vencen...
Enmudeció minúscula con miedo, En su inmediato sur lejano. Silenciada, por el duro hierro, De su codicioso yerro. Y canjeo el perpetuo amor etéreo, Por un mortal deseo pétreo.
Se conformo en su fracaso, c on amores residuales, Su ingenua piel deseaba a ciegas un amor falaz de mundanos arrabales. Quizás una efímera aventura q ue develara su valía; Ahora habita en casa propia, y su corazón alberga, una pasión deshabitada .